Mis materiales favoritos para colorear (y como puedes elegir los tuyos sin volverte loca)
Si estás coloreando Diseña tu Espacio (o cualquier otro libro de interiorismo ilustrado), es probable que te hayas preguntado qué materiales usar para sacarle todo el partido.
¿Rotuladores o lápices? ¿Se traspasa el papel? ¿Hace falta tener una caja con 200 colores?
En este artículo te cuento todo lo que he aprendido después de muchas pruebas (y errores): mis marcas favoritas, lo que más me ha funcionado, y cómo elegir materiales para colorear que realmente se adapten a ti.
Porque no necesitas una colección infinita. Solo necesitas empezar con los que vas a amar usar, una y otra vez.
(Nota: Este post contiene enlaces de afiliado. Solo recomendamos materiales que realmente usamos y amamos)
Mi experiencia
Cuando comencé a colorear libros ilustrados, no tenía ni idea de por dónde empezar. Me lancé a por un maletín low cost con 86 colores pensando: “Con esto puedo colorear cualquier cosa”.
La realidad fue otra:
- Los tonos eran demasiado intensos para los espacios que yo quería recrear.
- Muchos colores ni los toqué.
- Y los que sí usaba, se gastaron enseguida… y no podía reponerlos.
Ahí aprendí una gran lección:
👉 No necesitas muchos colores.
Necesitas los adecuados para ti.
Unos 20 tonos base que usas siempre, y quizás 10–15 para acentos especiales. Menos cantidad, más intención.
¿Estás empezando? Esto es lo que te recomiendo
Antes de lanzarte a comprar materiales, hazte esta pregunta:
¿Con qué técnica te apetece experimentar primero?
Lo más habitual es empezar con lápices de colores o rotuladores. Ambas opciones son válidas, pero si buscas una experiencia más fluida y visual desde el primer día, te recomiendo empezar por los rotuladores con punta de pincel.
¿Por qué?
- Colorear con lápices requiere más tiempo y técnica: hay que trabajar por capas para lograr un acabado intenso.
- Con los rotuladores verás resultados más rápidos y eso, al principio, mantiene viva la ilusión.
- Además, la punta de pincel permite degradados, precisión y trazos más naturales… ¡todo en uno!
🎨 Mi consejo personal: empieza por un set asequible y reducido, para explorar.
Y una marca que no falla en calidad-precio es Ohuhu. Tiene opciones con base alcohólica o base de agua, y gamas que van desde los 24 hasta más de 100 colores.

¿Prefieres lápices de colores?
Hay algo muy especial en los lápices de colores. La textura sobre el papel, la suavidad del trazo, el control… Pero también es cierto que requieren más tiempo y paciencia que otras técnicas.
Si estás comenzando y quieres ver resultados rápidos, los lápices pueden sentirse lentos. Necesitan más capas, más presión y más tiempo para conseguir un acabado intenso.
Aun así, los lápices de colores son una herramienta maravillosa, sobre todo si los usas como complemento de otras técnicas, como los rotuladores. Personalmente, yo los utilizo para dar volumen, sombras suaves o añadir detalles finales.
🖍️ Mi recomendación para empezar:
Elige unos lápices con buena pigmentación desde el primer trazo. Los lápices escolares muchas veces frustran más de lo que ayudan.
Hay marcas asequibles y de buena calidad que te permitirán disfrutar del proceso sin dejarte la muñeca ni la paciencia.

Cuando ya sabes lo que te gusta: rotuladores para ir un paso más allá
Después de un tiempo coloreando, empiezas a notar cuáles son esos colores que usas siempre, los que se gastan más rápido, y cuáles se quedan olvidados en el estuche. Es entonces cuando te das cuenta: no necesitas tener todos los tonos del arcoíris, solo los que realmente te conectan con lo que estás creando.
💎 Y si has llegado hasta aquí, te mereces una experiencia superior.
Para mí, esa experiencia se llama Copic Sketch. Son rotuladores de gama profesional que se sienten como una extensión de tu mano. Su punta de pincel suave, su capacidad de difuminar y la amplia variedad de tonos, hacen que cada trazo sea un lujo. Sí, son una inversión, pero también una declaración de intenciones: “esto es más que un pasatiempo, es mi momento”.
🖌️ Lo mejor de todo es que puedes empezar poco a poco, comprando los colores que más usas, uno a uno. Así no haces una gran inversión de golpe, y construyes una colección personalizada que se adapta a ti.

Accesorios que elevan tu experiencia (aunque no sean imprescindibles)
Aunque no necesitas mucho para empezar a colorear, hay pequeños detalles que pueden transformar tu momento creativo en un auténtico ritual. Aquí te comparto mis favoritos
🖊️ Bolígrafos de gel blanco (y algún toque especial)
No exagero cuando digo que el bolígrafo blanco se ha convertido en mi varita mágica. Lo uso para dar toques de luz al final, destacar zonas y aportar ese efecto realista que hace que tu ilustración cobre vida. ¿El truco? Aplícalo al final, sobre el rotulador ya seco, y verás cómo todo cambia.
También tengo bolígrafos en dorado y plateado, ideales para crear detalles especiales, aunque sinceramente los uso menos. Pero cuando los uso… ¡marcan la diferencia!

🖋️ Rotuladores de punta fina
Cuando quieres añadir definición o marcar esos pequeños detalles de las estanterías, los cojines o las lámparas, un buen rotulador de punta fina es imprescindible. Yo tengo varios tonos tierra, grises y negro, porque combinan con casi cualquier paleta. Y lo mejor: son muy asequibles.

🎯 Máscara líquida (sí, como en acuarela)
Este fue uno de mis últimos descubrimientos, y me ha salvado más de una vez. Se aplica sobre zonas pequeñas que quieres proteger antes de colorear alrededor (como marcos, pomos o pequeños brillos). Una vez seca, puedes pintar encima sin miedo. Y cuando termines, simplemente la retiras con el dedo. Es un pequeño gesto que evita muchos disgustos y mantiene tus detalles intactos.
